"Se ha de titular así, porque es un tejido de maravillas". ("El sueño de una noche de verano", William Shakespeare. Acto IV, Escena I).
domingo, 26 de octubre de 2008
Mis escenas favoritas I: Hamlet. (K. Branagh, 1996)
Pues se me ha ocurrido empezar una serie con mis escenas favoritas de la historia del cine, y como he encontrado esta en español, he decidido dejar que el gran William Shakespeare la inaugure. Un canto a vivir la vida a tope, aunque sea para cumplir una vengaza sangrienta...
"Ahora, ya sea por olvido animal o por algún escrúpulo cobarde al pensar en los posibles efectos, un pensamiento que de cuatro tiene una parte de sabiduría por tres partes de cobardía, desconozco por completo porque aun vivo para decir “Hay que hacer esto”, ya que tengo causa, voluntad, fuerza y medios para hacerlo."
jueves, 9 de octubre de 2008
SANDMAN: LOS ETERNOS (Neil Gaiman)
sabemos que existen. Estos sietes seres son llamados los Eternosy son , en orden de edad,
Destino es el más viejo de los Eternos.
Destino es también el más alto de los Eternos a ojos de los mortales.
Algunos creen que es ciego, mientras que otros, quizá con más razón, proclaman que ha ido un paso más allá de la ceguera, y que de hecho no puede hacer otra cosa sino ver, que observa las delicadas líneas que trazan las galaxias al girar en el vacío, que examina los intrincados dibujos que realizan los seres vivos en su viaje a través del tiempo.
Destino huele a polvo, a bibliotecas y a noche cerrada.
Sus pies no dejan huella.
No proyecta sombra.
MUER
Muerte acompaña a cada mortal dos veces en la vida. Habla con ellos al nacer pero nadie recuerda lo que les dice , nadie sabe porqué. Cuando mueren ella los guía hacia las Tierras Sin Sol, más allá de lo que alcanzan a ver los ojos mortales.
Los mortales temen a Muerte, temen las Tierras Sin Sol, intentan fervorosamente aplacarla. No la aman.
Un día cada cien años, Muerte viste un cuerpo de mortal para comprender mejor lo que sienten las vidas que ella se lleva, para probar el amargo sabor de la mortalidad: este es el precio que ha de pagar por ser quien divide a los vivos de cuanto ha ocurrido antes, de cuanto ha de venir después.
SUEÑO
En este aspecto, (y sólo percibimos aspectos de los Eternos, igual que si sólo viésemos una sola faceta de una enorme piedra preciosa) es delgado como un hilo y con una piel del color de la nieve que cae.
Sueño colecciona nombres como otros coleccionan amigos pero se permite pocos amigos. De todos los Eternos, excepto quizás Destino, es el más consciente de sus responsabilidades, el más meticuloso en su ejecución.
Sueño proyecta una sombra humana cuando le place.
DESTRUCCIÓN

reino. Su símbolo fue retirado, por lo que no puede ser visitado nunca
más. No está muerto porque entonces otro aspecto de Destrucción
ocuparía su lugar. Simplemente ha decidido no ser nunca más responsable
de la destrucción o de cualquier otra de las facetas de su reino.
Todavía existen la destrucción y el cambio pero ya no están bajo control.
Destrucción ya no puede ser localizado pero si alguna vez encuentras
a un hombre alto y pelirrojo con un hatillo, tal vez quieras ofrecerle un
poco de pan con queso: cuenta buenas historias.
.jpg)
justicia, ya verla ( o verle) es amarle (o amarla) apasionadamente,dolorosamente, con exclusión de todo lo demás
Deseo huele casi subliminalmente a melocotones en verano y
proyecta dos sombras: un negra y bien perfilada, la otra translúcida
y siempre vacilante como una emanación de calor.
Deseo sonríe en breves destellos, como un reflejo de un rayo de
sol en el filo de un cuchillo. Y hay muchas más cosas en Deseo que son como un cuchillo.
Nunca objeto de posesión, siempre la poseedora, con una piel
tan pálida como el humo y unos ojos tostados y leonados como
del color del vino blanco. Deseo es todo lo que alguna vez hayas
anhelado. Seas quien seas. Seas lo que seas.
Todo.
.jpg)
sobrevivir en casi siete meses a los demás miembros. Desespero habla poco y es paciente.
DELIRIO,
que una vez fue DELICIA
Delirio es la más joven de los Eternos.

Huele a sudor, a vino agrio, a madrugada y a cuero.
Su reino está cerca y puede ser visitado; sin
embargo, la mente humana no está hecha para comprender ese
lugar y los pocos que han hecho ese viaje no han sido capaces
de informar más que de pequeños fragmentos.
El poeta Coleridge proclamó haberla conocido íntimamente,
pero el tipo era un redomado mentiroso y en esto,como en muchas
otras cosas, debemos dudar de su palabra.
Su apariencia es la más variable de todos los Eternos
, que a fin de cuentas no son más conceptos envueltos
en carne y hueso. Tiene tendencia a convertirse en mariposas
o peces de colores, de vez en cuando.
jueves, 2 de octubre de 2008
Annabel Lee
Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí.
Yo era un niño, una niña ella,
en ese reino junto al mar,
pero nos queríamos con un amor que era más que amor,
yo y mi Annabel Lee,
con un amor que los serafines del cielo
nos envidiaban a ella y a mí.
Tal fue esa la razón de que hace muchos años,
en ese reino junto al mar,
soplara de pronto un viento, helando
a mi hermosa Annabel Lee.
Sus parientes de alto linaje vinieron
y se la llevaron apartándola de mí,
para encerrarla en una sepulcro
en ese reino junto al mar.
Los ángeles no eran ni la mitad de felices que nosotros,
nos venían envidiando a ella y a mí…
¡Sí! Tal fue la razón (como todos saben
en ese reino junto al mar)
de que soplara un viento nocturno
congelando y matando a mi Annabel Lee.
Pero nuestro amor era mucho más fuerte
que el amor de nuestros mayores,
de muchos que eran más sabios que nosotros,
y ni los ángeles arriba en el Cielo,
ni los demonios en lo profundo del mar,
pudieron jamás separar mi alma
del alma de la hermosa Annabel Lee.
Pues la luna jamás brilla sin traerme sueños
de la bella Annabel Lee;
ni las estrellas se levantan sin que yo sienta los ojos luminosos
de la bella Annabel Lee.
Así, durante toda la marea nocturna, yazgo al lado
de mi adorada -mi querida- mi vida y mi prometida,
en su sepulcro junto al mar,
en su tumba junto al mar ruidoso
Annabel Lee
It was many and many a year ago,
In a kingdom by the sea,
That a maiden there lived whom you may know
By the name of Annabel Lee;
And this maiden she lived with no other thought
Than to love and be loved by me.
I was a child and she was a child,
In this kingdom by the sea:
But we loved with a love that was more than love —
I and my Annabel Lee;
With a love that the winged seraphs of heaven
Coveted her and me.
And this was the reason that, long ago,
In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
My beautiful Annabel Lee;
So that her highborn kinsmen came
And bore her away from me,
To shut her up in a sepulchre
In this kingdom by the sea.
The angels, not half so happy in heaven,
Went envying her and me —
Yes! — that was the reason (as all men know,
In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
Chilling and killing my Annabel Lee.
But our love it was stronger by far than the love
Of those who were older than we —
Of many far wiser than we —
And neither the angels in heaven above,
Nor the demons down under the sea,
Can ever dissever my soul from the soul
Of the beautiful Annabel Lee:
For the moon never beams, without bringing me dreams
Of the beautiful Annabel Lee;
And the stars never rise, but I feel the bright eyes
Of the beautiful Annabel Lee;
And so, all the night-tide, I lie down by the side
Of my darling — my darling — my life and my bride,
In her sepulchre there by the sea,
In her tomb by the sounding sea.
(EDGAR ALLAN POE, 1849).
miércoles, 1 de octubre de 2008
Fragmento muy cierto de Alatriste
"...Después, con el tiempo, aprendí que, aunque todos los hombres somos capaces de lo bueno y de lo malo, los peores siempre son aquellos que, cuando administran el mal, lo hacen amparándose en la autoridad de otros, en la subordinación o en el pretexto de las órdenes recibidas. Y si terribles son quienes dicen actuar en nombre de una autoridad, una jerarquía o una patria, mucho peores son quienes se estiman justificados por cualquier dios. Puestos a elegir con quien habérselas a la hora, a veces insoslayable, de tratar con gente que hace el mal, preferí siempre a aquellos capaces de no acogerse más que a su propia responsabilidad. Porque en las cárceles secretas de Toledo pude aprender, casi a costa de mi vida, que nada hay más despreciable, ni peligroso, que un malvado que cada noche se va a dormir con la conciencia tranquila. Muy malo es eso. En especial, cuando viene parejo con la ignorancia, la superstición, la estupidez o el poder; que a menudo se dan juntos. Y aún resulta peor cuando se actúa como exégeta de una sola palabra, sea del Talmud, la Biblia, el Alcorán o cualquier otro escrito o por escribir. No soy amigo de dar consejos –a nadie lo acuchillan en cabeza ajena-, más ahí va uno de barato: DESCONFÍEN SIEMPRE VUESTRAS MERCEDES DE QUIEN ES LECTOR DE UN SOLO LIBRO"
Limpieza de sangre, A.P.R.,1997